Del abandono al renacimiento
El 7 de julio de 1956, Luigi Silvestro Camerini, hijo de Paolo, vende la villa a Attilio Lorenzetti, quien ya el 5 de octubre del mismo año cede la barchessa y los terrenos circundantes a los hermanos Carlo y Bruno Tagliaferro.
El 3 de agosto de 1971, Antonio Paccagnella compra la villa y los terrenos agrícolas a Attilio Lorenzetti y, posteriormente, el 15 de febrero de 1973, la barchessa y los terrenos adyacentes a los hermanos Cipriano y Silvio Toniolo de Campo San Martino (Padua).
A fines de la segunda mitad del siglo XX, la casa histórica sufrió una fase de relativo abandono. El 17 de diciembre del 2001 el diario Il Sole 24 Ore Nordest le dedicaba un artículo con el título: Aquella villa palladiana. “Tesoro” en abandono.
Con el fin de revertir el estado de decadencia y recuperar esta joya arquitectónica, en 2018 se inició un proyecto de restauración, conservación y valorización de la villa con un enfoque biocultural que aprecia tanto la infraestructura de la casa histórica como de su entorno paisajístico. Este proyecto es asumido por un nuevo propietario quien establece un equipo de trabajo interdisciplinario e internacional, desarrollando todas las fases del proyecto en estrecha colaboración con la Superintendencia de Arqueología, Bellas Artes y Paisaje del Área Metropolitana de Venecia y de las Provincias de Belluno, Padua y Treviso, el Ministerio de la Cultura e instituciones públicas, asociaciones y empresas privadas. La Palladiana se transformará así en un centro de investigación, educación y conservación de un patrimonio cultural y ecológico administrado de manera dinámica en la realidad del siglo XXI.